Bollo de mantequilla, el delicioso tesoro de Bilbao

Me parece increíble que no le haya dedicado un post al celebérrimo bollo de mantequilla desde que empecé a dar la matraca con el Txoko. ¿Qué decir del bollo de mantequilla? Uno de esos manjares que disfrutamos tanto los de aquí y que cuando salimos se echa de menos. Anda que no me habré pasado meses (incluso años) sin comer uno, pero cuando entran ganas, entran muchas y no hay forma de evitarlo. Antes de entrar en guerras (en la que poseo la verdad absoluta) creo que debería explicar algo de los bollos.

Fuente: El Correo.

«Básicamente son bollos suizos rellenos de una deliciosa crema de mantequilla y que merece la pena todas y cada una de las calorías que te metes pal body». Algo así dije cuando lo mencioné en la charla del Ignite de Valencia hace casi un año. Y me parece una definición perfecta. Además es propia, así que pa’lante. Ya habló de ello El Comidista en un vídeo y en otras entradas algo más antiguas. El bollo de mantequilla es toda una institución en Bizkaia, a la altura del Athletic o la Virgen de Begoña. Y eso es mucho decir. Yo recomiendo a cualquiera que tenga la posibilidad de probarlo que lo haga. ¡Acabará encantado!

Hablaba de guerra en el primer párrafo porque hay una pugna muy dura por cuál es el mejor bollo de mantequilla del mundo. Suele haber cuatro o cinco contendientes poderosos en casi todas las listas. New York (recién reabierta, a saber cómo estan los bollos), Arrese, Don Manuel y Martina de Zuricalday, todas ellas de Bilbao. Si bien es cierto que los capitalinos no miran más allá de la curva de Elorrieta, el mejor bollo de mantequilla del mundo está en Algorta. Concretamente, en la pastelería Zuricalday de mi barrio. También tienen otra tienda en la calle Mayor de Las Arenas, sin salir de Getxo. López Iturriaga opina igual, los mejores están fuera de la capital.

Bollo de mantequilla, cuadrado, de Zuricalday. Fuente: Pinterest de apanymantel.com

Una de esas pequeñas maravillas de la repostería vizcaína que están muy arraigadas en nuestro territorio y nos encantan. Desayunar o merendar un buen bollo de mantequilla con un rico café con leche es uno de esos placeres que me encantan. Los habrá mejores o peores, pero lo que está claro es que todos están deliciosos y merecen la pena. Luego ya, que cada cual se quede con su preferido.

2 Comentario

  1. pues hoy me he comida uno y como debe ser mojado en un café con leche y lo mismo que tu he pensado, las calorías extra mejor metidas al cuerpo.
    Y sin entrar en guerras… recomiendo que pruebes los de la Heladería Alaska en Marqués del Puerto.
    y de paso añado, muy buena la entrada sobre el Satélite y muy buenas las hamburguesas, aunque los camareros parecen haber salido de la película Resacon en DEUSTO.

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