Sobre mi criterio a la hora de reseñar

El otro día me topé en las redes con este artículo de Teknautas muy interesante y bastante revelador. Bajo el titular de Gratis: Cuando el cliente te chantajea: «O me regalas la comida o te pongo a parir en Internet» en el que hablaban de prácticas abusivas por parte de supuestos influencers de la Red. Por hacer un resumen (aunque merece la pena leerlo hasta el final) se trata cinco casos de jetas que quieren la cuenta gratis o una sustanciosa rebaja en la misma a cambio de una reseña o no hacer publicidad negativa al sitio en cuestión. Soy terriblemente fan del último de ellos. A raíz de este reportaje he decidido poner un poco en claro las cosas respecto a este espacio y las reseñas que aparecen en este #TxokodeBori.
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Lo primero de todo es qué tipo de locales y/o experiencias entran en este rincón de Internet. Sí, es cierto que no hay malas críticas porque a menos que la experiencia sea traumática y digna de reseñar, no quiero centrarme en lo negativo. Si el sitio «no está mal, pero tampoco es nada del otro mundo» prefiero obviarlo porque no me siento con demasiadas ganas de hablar de algo que no me ha entusiasmado. Así que hay días que prefiero no publicar nada a rebuscar algo. Así, solo escribo de sitios que me han gustado y recomiendo a otras personas que puedan llegar buscando información sobre esos locales.

Cuando me invitan a algún sitio por parte de la gente de comunicación o la propia dirección del restaurante lo pongo. Ahí quiero ser transparente. Si Casa Paco me invita a probar sus deliciosas croquetas, lo digo y punto. No hay problema con ello. Lo que si que tapo, porque no hay por qué saberlo, es cuando me invita a comer algún comensal, sea amigo o familia. ¿Qué más da que pague yo, mi hermana o vayamos a medias? El caso es que hemos elegido ese restaurante por algo y hemos pagado, punto.

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Ahora, ¿en qué me fijo a la hora de reseñar un local? En cinco puntos básicos: calidad, precio, servicio, presentación y gusto. Lógicamente no va en ese orden. Primo por encima de todo el gusto y el servicio, si eso es bueno, ya tiene muchos puntos para salir en el Txoko. Tanto la calidad de los platos como de los ingredientes utilizados es importante, pero no tan primordial. Hay veces que con unos ingredientes menores sale un plato cojonudo y el paladar lo disfruta que no veas. Al final, lo más importante es si repetiría en ese restaurante y por qué. «¿Qué recomiendas de él?» es, básicamente, la pregunta sobre la que se levanta el Txoko y la que intento responder.

Así que espero que sepáis a qué ateneros cuando leáis las reseñas que voy publicando aquí. Si son interesadas por parte del propio restaurante lo pondré y lo sabréis. Por lo demás, no encontraréis críticas a machete de malos sitios (a los que alguna vez suelo ir). Las partes negativas de cada sitio (que las suelen tener) las menciono para que no haya sorpresas y para tratar de mejorar, nunca para hacer daño o ir a joder.

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